No sólo actuaba, también cantaba, escribía y componía la totalidad de su show. Murió tres meses después de su madre. La policía lo encontró sentado frente al televisor.
(Estoy escribiendo sobre él. Quise postearlo. Un genio)
Próximamente en C&C
No sólo actuaba, también cantaba, escribía y componía la totalidad de su show. Murió tres meses después de su madre. La policía lo encontró sentado frente al televisor.
(Estoy escribiendo sobre él. Quise postearlo. Un genio)
Próximamente en C&C
No hay nada que me guste más que una mujer y el comentario podría sonar pajero pero no lo es, es cierto, es real, es mío. Es así. Amo por sobre todas las cosas a las mujeres; no hay nada que respete más, que pueda admirar más y jamás voy a tener una relación de amistad con un hombre como la puedo tener con una mujer. Siento a las mujeres como mejores en todo: más inteligentes, sensibles, profundas. También más frías si es necesario, más decididas, más valientes. Ven lo que los hombres jamás podremos ver y crezco a través de ellas tanto que por momentos los hombres se me antojan menores, brutos, inconsistentes y el comentario podría sonar gay pero no lo es, es cierto, es real, es mío.
Escribí hace no mucho un post titulado "And the winner is..." que terminaba así..."Nota: me acabo de enterar que Tarja vive en Buenos Aires y creo voy a morir.
Nota 2: no paro, repito: ¡No paro hasta encontrarla!"
Algunas notas a la nota...
1. Ok, la encontré.
2. No, creo que no vive en Buenos Aires.
3. Me contestaron un muy amigable mail que dice algo así:
Hola Riggy,
Gracias por tu email e interés en Tarja. Ella está de gira en estos mometos, pero te pongo en contacto a ver si es posible organizar algo.
Un abrazo
4. El segundo paso requiere de talento y algo de suerte...
5. No sé si actúo como periodista o como fan.
(pero si me sale, voy por el oro)
Continuará...
R.
Sí, es dueño de una personalidad apabullante, atemorizante, molesta; o por lo menos para mí, que soy introvertido, tímido y que sólo busco la mejor manera de camuflarme y pasar desapercibido. Llegó y se creía la octava maravilla, se llevó puesto todo lo que encontró a su paso y si hubiera sido un casting de Gran Hermano, sin dudas hubiera quedado. Por mucho que lo evité me pasó lo que siempre, terminé amigo de ése que me molesta. En este caso con un detalle: ese soberbio de quien sólo me alejaba se convirtió en mi hermano, uno de mis más grandes amigos a la altura de mis más grandes amigos (que no son tantos, pero si muy buenos). Y no sólo se fue a vivir lejos, sino que también se casó con quién a partir de ahora es también mi hermana, una amiga a la altura de mis más grandes amigas (que son dos. Y ahora tres).Superado el baile tradicional en una fiesta que intentó romper con tradiciones, llegó más comida y más baile. Después llegaron videos y un punto de inflexión cuando el padre de los ojos delatores pasó al frente y micrófono en mano se entregó a su hijo, y a su nueva hija. Las palabras fueron las justas: sencillas, sentidas, ciertas. Me emocioné por segunda vez, muy a pesar del Fernet que ya estaba haciendo su trabajo. Seguieron más bailes hasta que llegó "el baile". Más allá de que ya me resigné a no bailar (porque no me gusta y porque ya no me sale) me vinieron a la mente mil salidas con mi amigo y su novia -ahora su mujer- en que mirábamos esta escena idiotizados e imitábamos pasos como si tuvieramos quince y vivieramos en el 83. También mi auto, un restorancito barato en un barrio perdido y una amistad a prueba de todo, con himno incluido. Vaya mi segundo homenaje. Nota: imaginen a mi amigo vestido de novio y sepan que es Kevin Bacon, no es una metáfora: ES Kevin; se transforma y su pareja tenía el pelo rojo intenso y un vestido blanco. De los momentos más altos aquella tarde...
Creo que después me emborraché un poco, le dije gansadas a algunas chicas y atravesé el evento íntegro, o casi, porque ya promediando la fiesta y cuando la parejita iba a cortar -volviendo a las tradiciones- una torta blanca, mi amigo decidió que era hora de hablar, y habló. Venía superando estoicamente los embates de la emoción hasta que lo oí convencido asumir, en frente a una pequeña multitud, que la chica que tenía a su lado le había cambiado la vida de manera definitiva, después agradeció a los amigos que se acercaron y de lejos me señaló con el dedo: después no me acuerdo mucho porque el golpe había sido bajo y me hundí en el sexto Fernet de la tarde (no tuvieron mejor idea que casarse al mediodía) y opté por seguir diciéndole gansadas a las chicas antes de romper a llorar.
Todo siguió en la casa de La Colo, comimos y aquella noche casi no pude dormir. Si este amigo se casa es hora de que empiece a reever mi propia situación. Después leí a Kerouac y me serené un poco. Me volví en colectivo al día siguiente después de otra comilona que ahora se metió con la colectividad española y pude dormir, poco, pero dormí. No volví a hablar con mi amigo, me mandó fotos de su luna de miel mexicana y en esta noche de insomnio va mi abrazo y mi bendición.
Sí, es dueño una personalidad apabullante, atemorizante, molesta; o lo era para mí que finalmente decidí fumarme un porro imaginario y reconciliarme con la idea de que ese ser estaba destinado a ser uno de mis más grandes amigos, a la altura de mis más grandes amigos. Y así fue. ¡Amén!
Es grave porque ya no veo lo que tipeo, el fondo blanco de la computadora se vuelve rugoso y veo como las letras que elijo se van adhiriendo, pegadas para siempre en ese blanco y pegajoso del que no saldrán jamás. Es la nota a lo que viene, a lo que pienso escribir, un algo que habla de tropiezos y luces que encandilan, que hablan de oscuridades que adoro y en realidad todo habla de lo mismo, de mi precaria y eterna soledad. De una soledad crónica. Porque no me puedo estar sin gente y nada me hace más feliz que estar solo. Notas a lo que viene. La primera tenía pequitas, ojos verdes, pelo negro, lacio, piel muy blanca. La segunda era tan bella que dolía, era una mirada capaz de transformar cualquiera de mis sentidos, era una adicción que sé no voy a volver a sentir. Chiquita, ojos hipnóticos, la forma, la profundidad, el color, los dientes y sí: el formato todo era mío. Nada volvió a ser lo que fue. La tercera me cautivó la mente, me violó sin que me entere y me hizo suyo, tenía rulitos simpáticos entonces, una sonrisa enternecedora, un cuerpo casi virginal en una actitud completamente virginal. Ella toda dulce, toda ella y su hablar. La última fue un escándalo, un error cósmico: encantadora, hermosa, su aura brillaba fuerte y rodeaba a una de las mujeres más lindas que conocí jamás. El cruce de razas hicieron de sus ojos dos ranuras casi rectangulares que permitían el brillo eterno en los ojos más celestes y daban sentido a la sonrisa vertical, a un cuerpo de vértigo y a una energía sin igual, energía que sólo servía para tapar el infinito vacío de su interior: fortaleza en el más fino de los cristales. El formato que jamás fue mío, y del que tanto aprendí. Notas a lo que viene. Y lo que viene soy yo, y todas a su manera, con sus formas, con sus miedos y sus amores, me rompieron el corazón para quedar indelebles en mí. Notas a lo que viene. Y lo que viene soy yo, pero no, todavía no...
Evanescence. Good Enough
la tecla, ni en los acentos, ni en las comas, y a veces pienso que estoy cansado como caballo viejo y que me gustaría tener un quiosco y venderle sugus a los pibes de un barrio mientras escucho la radio y miro la vereda, para después llegar a una casa periférica y tocar un piano viejo que no tengo ni sabría tocar. Detesto el encorsetamiento frígido de una cabeza informativa que realmente me nefrega, porque no me puede importar menos la actualidad y la coyuntura ridícula en la que vivimos. Porque me cago con la mayor honestidad en la mierda que me rodea. No sufro por eso, no me escandaliza, no me conmueve, no me intriga; me aburre, me parece básica, predecible e intrascendente. De verdad pienso que la gente no necesita en absoluto saber cada mierda que pasa a cada minuto. Necesita prescindir de datos, estadísticas, de ciertos hechos. De verdad pienso que la gente tiene que saber escuchar una canción, perder su alma entre las líneas de un libro o sus ojos en otros ojos que le arranquen lágrimas de emoción. Todo lo demás es la imbecilidad hecha vorágine, una farsa que se repite cíclica cada veinticuatro horas y que no termino de tolerar por mucho cuero que le ponga a toda esta historia que elegí, y que para muchos me convierte en un privilegiado. El periodismo es la más grande de las mentiras que todavía se sostienen; inconcebible y dañino existe para calmar conciencias y acompañar cómplice enormes atrocidades. El periodismo en su propia esencia es un atentado a la verdad, por lo menos tal como yo entiendo a la verdad. Me la busco y la encuentro y mi vida también se torna cíclica y mi periodo más autodestructivo aún viene conmigo por mucho que le ponga también a esa historia. Mi hocico sigue clavado en lo más hediondo y putrefacto, y me encargo de husmear un poco más allá a costa de convulsiones, arcadas y asfixia. El derecho de piso crónico, la gente que se repite incansable y yo que los miro y que los odio, para que en poco tiempo ellos pasen de ignorarme a adorarme y nunca más dejarme en paz. Tuve una semana venenosa. Quizás sólo sea eso y quizás toda mi furia en esta noche de mil cigarrillos sea la pasividad extrema que mantengo en mí día a día, cuando no hago más que mirar impávido y mudo como pifio en cosas que de verdad conozco. Me serena el alma la oculta esperanza de algún día simplemente poder huir, yo y esos acordes que no se ejecutar para perderme en algún punto en donde solos encontremos paz y resignación. Mientras tanto los comparto, porque de eso también se tratan mis verdades. Si alguien alguna vez escuchó algo más hermoso y catártico que ese Ave María que por favor lo diga en este minuto. Y créanme: no estoy para pelotudeces.
Sería una persona horrible si no compartiera también el tema que me dejó hecho un idiota. Esta vez la tecnología no me va a correr, recurro a un clásico de estos tiempos: el YouTube. Enjoy!
Nightwish, Amaranth (Dark Passion Play-2007)
A mi amiga Estrellina por su paciencia infinita.
Ojalá algún día te destrocen el alma y el corazón,
ojalá llores las más ácidas lágrimas de sangre,
ojalá te desintegres en un dolor tan profundo
que la muerte sólo sea un gran alivio.
Ojalá sufras en lo íntimo por amor
y tengas que aniquilar mil sentimientos,
ojalá entiendas que no hay dónde guardarlos,
ojalá sientas la impotencia, el ahogo y el fuego.
Porque quizás entonces respetes versos y suspiros,
quizás entonces entiendas y respetes
hasta la más cursi canción de amor.
Versos envenenados.
Tristeza mala by Riggy from the blog.