miércoles, julio 23, 2008

Será justicia...

Querido diario,
Hoy tuve un día de mierda. Nada me salió bien y la chica que me gusta me mandó a cagar. Además en el trabajo me fue como el orto: hice une entrevista que quedó como el culo y me aburrí soberanamente en mi segundo laburo, lugar del que quiero rajar antes de que me manden al carajo. Hoy, en medio del sopor infecto de las últimas noticias, me reclamaron con una mezcla de indignación y pánico porque había posteado “Paloma” a una chica horrible y mentirosa que hoy, después de darme la manito y hacerme una escena de histeria quinceañera, me mandó un mail gélido que me dejó en el freezer como cornuda despechada.
Queridas líneas mías,
Con cierto temor hoy una de las personas más fundamentales de mi vida temía, no sin cierta razón, por la imagen de Riggy, según ella en caída libre. Sólo quiero recordarle que esto no es más que un espacio de catarsis blog y que como Papá Noel en navidad, Riggy no existe más que en mi cerebro cuando se pone oscuro y en el de cualquier persona con ganas de leerme. Paloma fue un acto de injusticia advertido desde el vamos, una injusticia que no pretendo enmendar ahora, sino sólo buscar ya no sincronía, ni paz, ni armonía; sólo justicia: para mí, para ella, para él. Riggy está a salvo esta vez.
Incondicional virtualidad,
Una de las voces de la noche, fiel compañera tuvo un deseo perverso y dijo: “Lamento que la chica que te gusta este comprometida y sea histérica. Después le hago un muñeco vudú”. No pude más que reírme mucho y clamar una vez más por justicia, sólo justicia, porque vamos, a vos puedo decírtelo: a ella ya la quiero.
Belleza pálida,
Acá te escribo, porque no es histeria, no es maldad, no debilidad: es pura humanidad lo que te llama, lo que te lleva, lo que te trae, lo que te salva. Me convertiste en virus, me hiciste puro vértigo y me sacaste del pasado para llevarme a un futuro que me había olvidado podía imaginar. Cuando termines de leer esto sólo quiero que sepas que te abrazo, que sufrí con vos y que te llevo conmigo. Gracias por traer Paloma a este lugar: por muy injusto que sea, nadie lo había hecho antes.

Esto debería ser leído con "Jillian" de Within Temptation de fondo, así lo escribí.
Para el que quiera dejo el video con la bellísima Sharon Den Adel.

lunes, julio 21, 2008

Ehh?!?

El conflicto con el campo es lo más parecido que vi jamás a un partido de fútbol.

Un partido de fúbol en Argentina.

Un partido de 130 días con todos los condimentos que tiene el fútbol argento:

hinchas, pasiones, impunidad, trampas, violencia, corrupción.
El fútbol es el reflejo de lo peor de la cultura y la idiosincrasia de mi país.

Detesto el fútbol argentino, lo que es y su estela de víctimas.

El conflicto con el campo fue un Boca-River tan absurdo que hay afiches y videos (y remeras y llaveritos) de Cobos (que no llega a Maradona, pero es casi un Goyco después de los penales).

¿Qué hago escribiendo de política?
¡¿Qué hago escribiendo de fútbol?!

Víctor, ese lugar es tuyo: sacá el smile y actualizá.

Detesto la política argentina, lo que es y su estela de víctimas...

(Hay un toro que se llama Cleto. Obvio que el campo es River.
Mi amiga personal Flor escribió una nota sobre Cletos. Una genia.
Hay veces que sólo quiero ser Riggy)

miércoles, julio 16, 2008

Injusticia...




Andrés Calamaro - Paloma

Lo sé: es una injusticia
Pero acá estoy porque volvió a escribir, porque me dijo:
La primera estrofa no puedo no relacionarla con lo que nos pasa y cuando cierro los ojos y por un instante no me importa nada, me dan ganas de gritártelo.
"Vivir así no es vivir, esperando y esperando,
porque vivir es jugar y yo quiero seguir jugando"

Pero la segunda, me hace bajar a la realidad y darme cuenta que, en el fondo, sería incapaz de hacerlo.
"Le dije a mi corazón, sin gloria pero sin pena,
no cometas el crimen varón, si no vas a cumplir la condena"

Cómo se hace para no responderle a una persona que te escribe con letras de esta canción.
Yo no pude… (y quiero llevarla conmigo)

Esta canción me hace llorar y en realidad sí la entiendo...
Tiene una frase que me parece el colmo del amor...
"Te cambio tu corazón por el mío
para mirarlo y mirarlo..."

Sí, es una injusticia. Este tema es para casos extremos
Lo lloré con cada una de mis novias,
Lo padecí en público sin pudores y miles de veces en privado
Es un tema insignia,
un clásico de un poeta sangrante, maldito y herido
Es poesía dentro de la poesía
Lo escribió Dios
Y hubieron más injusticias

Vuelvo a sentirme culpable y exagerado
Pero eso soy y la sigo viendo y ella solita trajo Paloma
Quizás le falte el respeto al himno pero ¿cómo no contestarle?

Es la primera vez que llevo a esta canción fuera de un duelo
Aunque sí: es un duelo, un duelo por lo que no es
Por lo que quizás nunca sea…
Aunque nos sigamos viendo y sea todo una enorme injusticia

sábado, julio 12, 2008

Mr. Vértigo III (Bye bye beautiful)

Frente a mi cadena de desastres y en un urgente regreso al metal, paso a refugiarme en la música que me salva. Amén de su título más que elocuente y de su tremenda letra (dedicada a Tarja en su momento), imaginarme a Nightwish en versión girlie me mata.


"Bye, bye, beautiful" - Nightwish

jueves, julio 10, 2008

Mr. Vértigo II (o cómo matar al virus)


Desde que me dejó mi novia en diciembre pasado, simplemente vivo entre paréntesis. No vivo, transcurro a una velocidad de vértigo, desafiándolo todo sin querer jamás detenerme. Supongo que para un psicólogo muy ortodoxo -diría irónicamente mi psicóloga muy ortodoxa-, no quiero detenerme porque no quiero pensar, no hacerme cargo, no reconstruir lo que quedó de mí después de esa relación. No volví a intentar estar con nadie más, porque sé que lo voy a destruir, pero aun así continúo mi carrera, ya no sólo de autodestrucción, sino de destrucción de los demás: juntitos o solitos los paso por arriba y los mato, o los confundo, o los quemo, o los enloquezco. No solo estoy loco, también me convertí en alguien malo.
Hoy Indigo Girl me dijo que soy malo. ¿Soy malo?

Ella, en su papel de víctima, decidió escribir para una princesa que, aunque sé que me va a romper el corazón, según Indigo también es víctima. Valga como advertencia. Valga como prueba de que no soy así, y que todo rotito se lo escribí, y esta vez se lo dí.

Hay besos que no se roban, hay besos que se dan y se dan de a dos.
Se me rompe un poquito el corazón, pero está bien, yo no soy sólo yo, también soy Riggy, y eso todavía es un tema a resolver.

Finalmente mi amiga Indigo me dijo: "Tené cuidado porque el estrellado podés ser vos".

sábado, julio 05, 2008

Mr. Vértigo (o cómo ser un virus)



Me metí en tus sueños, me metí en tu mirada, en tu debilidad y tu rutina. Me metí sin permiso y violé voluntades, como un virus lleno de adrenalina, de matices, de sentimientos. Te resistís, pero no lo podés evitar y estás ahí: con tu sonrisa perfecta, con tu cuerpo de vértigo en medio de una inocencia que emociona, que me toma, que me enamora, que me hace no poder frenar.

“Esta mañana al leerte no podía no responderte, lo mismo que recién, lo mismo que ahora”. “Te juro que no quiero joder más” (Estoy magnificando las cosas, ¿no?).

No terminás de zafarte y lo intentás. Pensás que lo magnificás y fui yo quien convirtió a un juego en una redada de amantes, de personas que se desean hasta lo imposible cuando en el fondo sé que no es así.

“Realmente esta semana fue demasiado rara para mí: pensé demasiado en vos, sentí que estuve distraída todo el tiempo y capaz (haga mal en contártelo) pero hasta en mis sueños apareciste”.

Me metí en tu vida como un virus en un organismo débil y pareciera que no puedo controlarme. ¿Por qué de repente me tenés idiotizado? Por qué si sé que tenés un dedo ahorcado en mil anillos, que morís por irte a vivir a una ciudad que me mataría de tristeza en semanas, que no tengo siquiera la más mínima chance de que salgamos a dar una vuelta en auto. Pensás que magnificás las cosas y no tenés idea de cuán lejos puedo volar yo, cuanto más lo puedo magnificar.

(Quizás fue una mañana en que vendados los dos,
descubrimos cómo eran las cosas
Y sin abrir los ojos nos teletransportamos a donde desearíamos estar
)

Sólo pienso si estás en donde desearías estar, sólo me nace preguntarte dónde desearías estar…

Te lo escribí (aunque nunca te lo di): "Me dejé sentir y te imaginé rodando conmigo por la ciudad, en una noche sin gente y con lugares para descubrir juntos: porque sí, porque así entiendo la noche, porque hasta ése punto me dejé llevar. Porque sos muy linda y te imaginé mi novia". Love, Riggy from the blog.

viernes, junio 27, 2008

A las fuentes...

Este tema me copa
Suena a mucama abrazada a la escoba un día que falté al colegio,
a adolescente insoportable llorando sin consuelo en el espejo,
a pequeña tragedia urbana tal como el comercial,
con todo lo kitsch y todo lo demás...
Es perfecto y aunque no tiene nada que ver conmigo,
me copa mal
y lo cantaría a los gritos por la calle.
(Video SIN DESPERDICIO)

Raphael - "Como yo te amo"
iiiooooo!
Te amo
de una forma sobrehumana!!!
iiiooooo!
¡SOBERBIO!

Aplauso cerrado a los creativos de Terma light
Mundo de fantasía.
Cravero Lanis de Argentina, dirección creativa: Toto Marelli.

martes, junio 24, 2008

Me arde... me quema

Alguna vez escribí...
"(...) cuando llegaba hecho mierda, cuando me sangraban las encías y no podía dormir, cuando mi psicóloga me dijo que tenía un clarísimo síndrome de burn out, dejé la tele".
Ahora escribo
Desde que tuve la maravillosa idea de hacerme periodista no paré nunca, en aquel momento sostenía -y aún sostengo- que había empezado tarde y mis años tenían que valer por dos y, para rematarla, tampoco tenía vacaciones y metía años por cuatro. Quizás en alguna matemática sea un cálculo posible, pero como las matemáticas me están vedadas desde que tengo memoria, es claramente un cálculo que atenta de forma directa en mi contra, pero sí: hice un considerable currílculum en estos años. Pero vuelvo a llegar hecho mierda a casa, y aunque todavía no me sangran las encías, apenas si puedo dormir y no, no quiero dejar todavía...
Ahora pienso
Estoy decididamente cansado y me encantaría que alguien me estuviera grabando en este momento, mitad yo, mitad no, mitad alguien que busca un horizonte que jamás se alínea en donde debería, que se resiste a aparecer por mucho lomo que le ponga, y por mucho que le ponga o sienta que finalmente lo rozo, va a existir una estructura perversa de país que me lo va a borrar casi sin que me entere. Y al final de mi camimo apurado, sólo voy a tener un nutrido CV, algunas buenas referencias y unos pocos amigos, tan perdidos como yo.
Ellos más jóvenes, yo más cansado.
Y sigo pensando...
Es que creo que estoy cansado de astros que intentan alinearse, y cuando finalmente lo hacen los revuelvo con una sola mano caprichosa y los dejo todos mareados, a los pobres que tanto habían hecho para encaminarme...
Y pensando...
El país se derrumba y cuando casi acariciaba mi meta más preciada, se desvanece ante mí, entonces me relajo un tiempo y veo un chiche que me quiero comprar y me privo porque sé, en el fondo sé, que sí tengo un horizonte y que es por eso que voy hipotecando mi propia vida, que con toda naturalidad transcurre mientras yo sigo para adelante, dejándola a ella muy atrás...
Ahora siento...
Y así sigo, entre que me arde y me quema, y el ideal romántico más perfecto que hay se presenta en forma de niña tímida que, con toda la ternura y la pureza que alguien puede imaginar, me llena de un amor que no se dice y me emociono al punto de temblar en medio de una caterva de nervios: dudas, intrigas, oscuridades. Y tener la certeza gélida de que no dejo relación por destruir. En mi ser todo piel intenté escribir y fallé, no tuve el coraje, no la inspiración... no las palabras.
Tengo la certeza (o casi)
De estar cansado, realmente. Me arde todo el cuero... y mi gente próxima tan víctima de mí.
De necesitar un horizonte, antes de que mi psicóloga me lo vueva a advertir. Y ya sea tarde...
De necesitar certezas y de no encontrarlas, de sacudirme de miedos que no puedo sacudir.
Pero sí...
Todavía tengo mis penas, mis noches, ahora más breves, y mi espíritu esperando entre el sueño, el cansancio y la vida. Son momentos en que todo se llena de nada..., una nada casi elegida que se evapora con la salida del sol y una violenta vorágine que espera que la agite, la exite y la acelere. De eso se trata y en la nada espero, sin agites, ni exitación...
Sin la niña del amor que no se dice (y ella dijo).

jueves, junio 12, 2008

Intro de un genio

La historia de Benny Hill está completa de contradicciones. Cualquiera creería que se trataba de un hombre sociable, rodeado de mujeres, que disfrutaba de las mieles de un éxito sin fronteras y nada, nada está más lejos de eso.
Benny Hill, o Alfred Hawthorn Hill, su verdadero nombre, era una persona solitaria que escapaba de las multitudes, que jamás se casó ni tuvo casa o auto propio, y que siempre vivió con su madre en un departamento alquilado cerca de los estudios en los que trabajaba.
Además, fue uno de los humoristas más criticados y censurados en Inglaterra. En 1989, luego de veinte años de éxitos, la cadena de televisión Thames lo sacó del aire por “machista, abusivo con las mujeres y retrógrado” y en más de una oportunidad se rumoreó sobre su supuesta homosexualidad, dato que jamás se confirmó.
El año pasado, la BBC en Estados Unidos pidió que no seguir repitiendo su programa por no ajustarse a la “nueva mentalidad británica”.
Pero la historia de Benny Hill comienza en 1926, por lo menos en teoría, porque también hay dudas sobre su fecha de nacimiento...

No sólo actuaba, también cantaba, escribía y componía la totalidad de su show. Murió tres meses después de su madre. La policía lo encontró sentado frente al televisor.

(Estoy escribiendo sobre él. Quise postearlo. Un genio)
Próximamente en C&C

miércoles, mayo 28, 2008

LES TEMO

No hay nada que me guste más que una mujer y el comentario podría sonar pajero pero no lo es, es cierto, es real, es mío. Es así. Amo por sobre todas las cosas a las mujeres; no hay nada que respete más, que pueda admirar más y jamás voy a tener una relación de amistad con un hombre como la puedo tener con una mujer. Siento a las mujeres como mejores en todo: más inteligentes, sensibles, profundas. También más frías si es necesario, más decididas, más valientes. Ven lo que los hombres jamás podremos ver y crezco a través de ellas tanto que por momentos los hombres se me antojan menores, brutos, inconsistentes y el comentario podría sonar gay pero no lo es, es cierto, es real, es mío.

Respeto a las mujeres al punto del miedo, finalmente creo que también les temo. Me rindo ante ellas, me debilitan, me quitan el sueño, el hambre, el aire. No hay cosa más bella que los ojos de una mujer, nada más suave que su piel, más cierto que su sonrisa cuando es genuina. No hay como sus manos, tanto más fuertes que las de un hombre. Sus consejos, su sumisión cuando hay sumisión, su dolor cuando el dolor. Dueñas madres de la entrega y el placer: de los sentidos, de la realidad y la fantasía.

Finalmente creo que les temo y por eso las denigro, por eso, entre tantas cosas.

martes, mayo 20, 2008

sábado, mayo 10, 2008

Primer paso: OK

Escribí hace no mucho un post titulado "And the winner is..." que terminaba así...

"Nota: me acabo de enterar que Tarja vive en Buenos Aires y creo voy a morir.
Nota 2: no paro, repito: ¡No paro hasta encontrarla!
"

Algunas notas a la nota...
1. Ok, la encontré.
2. No, creo que no vive en Buenos Aires.
3. Me contestaron un muy amigable mail que dice algo así:

Hola Riggy,
Gracias por tu email e interés en Tarja. Ella está de gira en estos mometos, pero te pongo en contacto a ver si es posible organizar algo.
Un abrazo

4. El segundo paso requiere de talento y algo de suerte...
5. No sé si actúo como periodista o como fan.
(pero si me sale, voy por el oro)

Continuará...

R.

domingo, abril 27, 2008

EL CASAMIENTO DEL DANTE

Sí, es dueño de una personalidad apabullante, atemorizante, molesta; o por lo menos para mí, que soy introvertido, tímido y que sólo busco la mejor manera de camuflarme y pasar desapercibido. Llegó y se creía la octava maravilla, se llevó puesto todo lo que encontró a su paso y si hubiera sido un casting de Gran Hermano, sin dudas hubiera quedado. Por mucho que lo evité me pasó lo que siempre, terminé amigo de ése que me molesta. En este caso con un detalle: ese soberbio de quien sólo me alejaba se convirtió en mi hermano, uno de mis más grandes amigos a la altura de mis más grandes amigos (que no son tantos, pero si muy buenos). Y no sólo se fue a vivir lejos, sino que también se casó con quién a partir de ahora es también mi hermana, una amiga a la altura de mis más grandes amigas (que son dos. Y ahora tres).

Hay momentos que merecen ser festejados

Podría contar la historia de una amistad, pero no viene al caso: estuvo cuando lo necesité, estuve cuando me necesitó y lo que más hicimos desde siempre fue reír, ahora un poco menos porque, viejos y chotos, también lloramos… No voy a empezar con la perorata de que trabajo muchas horas porque me aburre, y porque no iba a ser impedimento para que me suba al primer bondi que me lleve directo al Chaco: se casaba mi amigo y si hubiera elegido casarse en Alaska hubiera llegado en trineo. Podría contar que me recibió su familia: una madre encantadora, un padre de esos a quienes la mirada les delata el corazón que les explota adentro. Pero no, no voy a contar nada de eso porque mi amigo temblaba y a minutos de su casamiento no podía atarse la corbata. Le até yo mismo, le dije de qué manera dejar la camisa y de repente me sentí una madre así que nos prendimos un cigarrillo, nos reímos un poco y llevamos a modo de símbolo el mismo perfume a la ceremonia. Todo muy gay, sí, pero es mi amigo.

El salón no era ni grande ni chico, tenía el tamaño justo y unas 160 personas sentadas. Me senté hasta que tuve que adelantarme y ubicarme al lado de mi amigo. No sonó el Ave María, no cantó Tarja; fue más kitsch, pero no por eso menos emocionante. La Colo apareció de rojo intenso en su pelo, en su boca y con su insuperable mirada (de enamorada perdida) avanzó enaltecida y hermosa al encuentro de mi amigo, al que convirtió en una ceremonia estrictamente civil en su marido: por primera vez esa tarde pensé que iba a llorar, y era sólo la primera. Llegaron abrazos, besos, felicitaciones, y mucho después tomé real conciencia de la relevancia de la firma que todos habíamos dejado ante ese juez. Cuando me quise dar cuenta me acordé de los orígenes de mi amiga roja.
Pensaba poner una versión más linda del Hava Naguila, pero esta pareja que acaba de casarse, y que ahora gira y baila en círculos tomados de la mano, para después subirse a una silla y besarse en lo alto, realmente ama a Bob, entonces que sea este mi primer homenaje, amén de que esta canción sólo puede ponerte de buen humor, sé que ellos como nadie van a apreciar al poeta con kipá detrás de la armónica.


Superado el baile tradicional en una fiesta que intentó romper con tradiciones, llegó más comida y más baile. Después llegaron videos y un punto de inflexión cuando el padre de los ojos delatores pasó al frente y micrófono en mano se entregó a su hijo, y a su nueva hija. Las palabras fueron las justas: sencillas, sentidas, ciertas. Me emocioné por segunda vez, muy a pesar del Fernet que ya estaba haciendo su trabajo. Seguieron más bailes hasta que llegó "el baile". Más allá de que ya me resigné a no bailar (porque no me gusta y porque ya no me sale) me vinieron a la mente mil salidas con mi amigo y su novia -ahora su mujer- en que mirábamos esta escena idiotizados e imitábamos pasos como si tuvieramos quince y vivieramos en el 83. También mi auto, un restorancito barato en un barrio perdido y una amistad a prueba de todo, con himno incluido. Vaya mi segundo homenaje. Nota: imaginen a mi amigo vestido de novio y sepan que es Kevin Bacon, no es una metáfora: ES Kevin; se transforma y su pareja tenía el pelo rojo intenso y un vestido blanco. De los momentos más altos aquella tarde...


Creo que después me emborraché un poco, le dije gansadas a algunas chicas y atravesé el evento íntegro, o casi, porque ya promediando la fiesta y cuando la parejita iba a cortar -volviendo a las tradiciones- una torta blanca, mi amigo decidió que era hora de hablar, y habló. Venía superando estoicamente los embates de la emoción hasta que lo oí convencido asumir, en frente a una pequeña multitud, que la chica que tenía a su lado le había cambiado la vida de manera definitiva, después agradeció a los amigos que se acercaron y de lejos me señaló con el dedo: después no me acuerdo mucho porque el golpe había sido bajo y me hundí en el sexto Fernet de la tarde (no tuvieron mejor idea que casarse al mediodía) y opté por seguir diciéndole gansadas a las chicas antes de romper a llorar.

Todo siguió en la casa de La Colo, comimos y aquella noche casi no pude dormir. Si este amigo se casa es hora de que empiece a reever mi propia situación. Después leí a Kerouac y me serené un poco. Me volví en colectivo al día siguiente después de otra comilona que ahora se metió con la colectividad española y pude dormir, poco, pero dormí. No volví a hablar con mi amigo, me mandó fotos de su luna de miel mexicana y en esta noche de insomnio va mi abrazo y mi bendición.

Sí, es dueño una personalidad apabullante, atemorizante, molesta; o lo era para mí que finalmente decidí fumarme un porro imaginario y reconciliarme con la idea de que ese ser estaba destinado a ser uno de mis más grandes amigos, a la altura de mis más grandes amigos. Y así fue. ¡Amén!

viernes, abril 25, 2008

"Mi chiquita"

Desde que trabajo de periodista no hago más que quejarme; me encanta lamentarme, putear contra mi suerte y mi destino, cuando tengo que asumir que soy un privilegiado. Entre mis quejas favoritas hay una recurrente: "¿Por qué no tuve un mentor, un guía, un alguien que me ayude?"
Hoy pasó algo. Después de un día aburrídisimo en un diario, y de replantearme a cada segundo por qué carajo decidí dedicarme al periodismo, había entrado en un estado de sopor del que me sacó de un sopapo la renuncia del Ministro de Economía. Tuve que despertarme y sacar a relucir todo lo que tenía y debo decir, aunque tanto me cueste creerlo, que lo hice bien, que tengo lo mío.
Creo que eso pasó porque sí tuve mentores, sí guías, sí gente que me ayudó.
En medio de la vorágine recibí un llamado que quise terminar de golpe.
"Riggy, no sé cómo decirlo..., pero se murió V., la encontraron en su casa".
Por un segundo perdí el aliento, el tiempo se detuvo y Lousteau perdió toda relevancia.
V. fue una mentora, no fue jamás mi amiga y posiblemente fue de las personas que laboralmente más destesté en mi vida: realmente odié a esa mujer, con un odio genuino, venenoso, casi adolescente. Ella fue la que sacó lo más oscuro de mí y la que me llevó a parir mi Catarsis blog.
Jamás volví a escribir con tanta furia sobre alguien, jamás nadie despertó tanta ira y tengo que decirlo, casi nadie me enseñó tanto. Casi nadie fue tan mentora, tan guía. Si hoy pude correr, si hoy llegué a tiempo, si logré superarme en estos años es porque en algún lado quedó ése "Yo puedo todo" que me hacía repetir ciegamente como a esos mantras extraños que leía. Hoy lo pienso y lo entiendo: tuve mentores y guías, la lista no supera las tres o cuatro personas y V. fue una de esas personas.
Me dio una enorme tristeza la noticia. No era mi amiga, pero sí de esas personas que uno no olvida.
No tengo datos, no se saben los motivos, sólo sé que con ella aprendí de producción más que de nadie, nunca. También sé que su novio la encontró sentada, con el control remoto en la mano y la televisión prendida.
Murió así: mirando tele.

domingo, abril 06, 2008

Luna de Avellaneda

Empecé a fumar a los trece años, un poco por la edad, un poco por idiota: un idiota que mantuvo el secreto bien guardado durante cinco años, años de esconderme en baños, pasillos y rincones a pitar cigarrillos que robaba. Me descubrieron a los 18, me descubrieron porque dejé de prestar atención, y dejé de prestar atención porque sólo podía pensar en Lorena.
La conocí con 18 años recién cumplidos en un pueblo de campo. Ella era la chica linda del boliche: pelo negro, ojos verdes, curvas peligrosas. Yo era el chico de Buenos Aires y me creía el dueño del mundo. Nos enamoramos sin más. Sacó mi lado romántico -exacerbadísimo por la edad- y pensé en amarla mientras me quede vida.
Ella del campo, yo de la ciudad y la separación -con lágrimas incluidas- fue uno de mis primeros golpes amorosos.
Volví caminando entre nubes, hablándole a las plantas y suspirando como cualquier enamorado de 18 años recién cumplidos. Orgulloso, mostré a todos las fotos de mi nuevo amor -sus ojos verdes, su pelo negro, sus curvas peligrosas-: hasta se las mostré a mi viejo que discretamente se hinchaba por la conquista del hijo varón. Nunca reparé en el cigarrillo que aparecía entre mis dedos en cada una de las fotos y así fue como mis padres descubrieron que el varoncito no sólo tenía un nuevo amor, también tenía un vicio, y no tan nuevo.
Pasados algunos días, la chica culpable de mi fatal descuido (a las pocas semanas fumaba descaradamente en cualquier lado), se mostró a los besos en frente a mi amigo del campo. Me rompió el corazón y nos dejamos de querer por teléfono. Al tiempo volví al pueblo y, después de una finísima venganza, nos reconciliamos y hasta empañamos los vidrios de un auto prestado. Me fui ya sin amarla y pasaron los años.
Tengo la firme convicción de que nadie se olvida de una persona de la que estuvo enamorada, con todos los matices que esa palabra pueda tener. Tengo 30 y en estos doce años intermitentemente Lorena aparecía: por comentarios, por mail, y más cerca en el tiempo, por mensajes de texto.
Después de doce años de no verla, en Avellaneda me reencontré con aquella novia de la adolescencia. Estuvo ocho años en pareja, tiene una hija de poco más de un año y está sola. Sus ojos siguen verdes y su pelo negro, las curvas menos afiladas reconocen su pasado de gloria, pero hoy descubrí que nada de eso era lo que me había cautivado.
Lorena me llega, en algún punto me emociona, y a pura inocencia hasta me hace reflexionar. Estaba nerviosa, temblaba, tenía calor, se reía: Lorena me quiere, siempre me quiso, y se le nota.
Llegué a mi casa hecho recuerdos. Pasaron años y en el medio del laberinto de Avellaneda descubrí que yo de verdad podría amar a Lorena, con una salvedad: sé que nunca va a pasar.

martes, abril 01, 2008

Farsa tu farsa yo

NO ES QUE SEA FRÍVOLO
ES QUE SOY INTENSO
La historia se repite dos veces,
primero como farsa, luego como tragedia.
Farsa en ella, tragedia en mí

viernes, marzo 28, 2008

Nota a lo que viene II



Es grave porque ya no veo lo que tipeo, el fondo blanco de la computadora se vuelve rugoso y veo como las letras que elijo se van adhiriendo, pegadas para siempre en ese blanco y pegajoso del que no saldrán jamás. Es la nota a lo que viene, a lo que pienso escribir, un algo que habla de tropiezos y luces que encandilan, que hablan de oscuridades que adoro y en realidad todo habla de lo mismo, de mi precaria y eterna soledad. De una soledad crónica. Porque no me puedo estar sin gente y nada me hace más feliz que estar solo. Notas a lo que viene. La primera tenía pequitas, ojos verdes, pelo negro, lacio, piel muy blanca. La segunda era tan bella que dolía, era una mirada capaz de transformar cualquiera de mis sentidos, era una adicción que sé no voy a volver a sentir. Chiquita, ojos hipnóticos, la forma, la profundidad, el color, los dientes y sí: el formato todo era mío. Nada volvió a ser lo que fue. La tercera me cautivó la mente, me violó sin que me entere y me hizo suyo, tenía rulitos simpáticos entonces, una sonrisa enternecedora, un cuerpo casi virginal en una actitud completamente virginal. Ella toda dulce, toda ella y su hablar. La última fue un escándalo, un error cósmico: encantadora, hermosa, su aura brillaba fuerte y rodeaba a una de las mujeres más lindas que conocí jamás. El cruce de razas hicieron de sus ojos dos ranuras casi rectangulares que permitían el brillo eterno en los ojos más celestes y daban sentido a la sonrisa vertical, a un cuerpo de vértigo y a una energía sin igual, energía que sólo servía para tapar el infinito vacío de su interior: fortaleza en el más fino de los cristales. El formato que jamás fue mío, y del que tanto aprendí. Notas a lo que viene. Y lo que viene soy yo, y todas a su manera, con sus formas, con sus miedos y sus amores, me rompieron el corazón para quedar indelebles en mí. Notas a lo que viene. Y lo que viene soy yo, pero no, todavía no...

domingo, marzo 23, 2008

Nota a lo que viene...

No me puedo dormir
Y eso no es lo grave
No me quiero dormir
Eso es lo grave

viernes, marzo 21, 2008

Mágica inspiradora

Entre tanto homenaje a Tarja, entre tanto contrapunto con Olson, entre tan negra que se me había vuelto la vida, me olvidé de mi eterna compañera de noches. Mágica inspiradora y belleza sin par, Amy Lee tiene un parecido lejano a mi ex M, aunque este tema me recuerde sin remedio a mi ex F. Las tres coinciden en tener dos cosas que a un freak de mis dimensiones lo aniquilan: lindos ojos y lindos dientes; o mejor, ojos perfectos, dientes perfectos. En el caso de Lee, ella también canta como un ángel, toca el piano y se viste como un hada oscura.
Si algún día viene Aladino y me regala su lámpara, al demonio que salga cuando la frote, le voy a pedir que me la traiga y que nunca me la quite. A cambio, su libertad...

Evanescence. Good Enough

jueves, marzo 20, 2008

Dark Side


Se me fue la autoestima al carajo. El espejito que me daba la diestra, ahora sólo me da la espalda y La Nada se hace espesa y se hace toda. Me refugio en mi música y en mi auto y sufro porque no doy en la tecla, ni en los acentos, ni en las comas, y a veces pienso que estoy cansado como caballo viejo y que me gustaría tener un quiosco y venderle sugus a los pibes de un barrio mientras escucho la radio y miro la vereda, para después llegar a una casa periférica y tocar un piano viejo que no tengo ni sabría tocar. Detesto el encorsetamiento frígido de una cabeza informativa que realmente me nefrega, porque no me puede importar menos la actualidad y la coyuntura ridícula en la que vivimos. Porque me cago con la mayor honestidad en la mierda que me rodea. No sufro por eso, no me escandaliza, no me conmueve, no me intriga; me aburre, me parece básica, predecible e intrascendente. De verdad pienso que la gente no necesita en absoluto saber cada mierda que pasa a cada minuto. Necesita prescindir de datos, estadísticas, de ciertos hechos. De verdad pienso que la gente tiene que saber escuchar una canción, perder su alma entre las líneas de un libro o sus ojos en otros ojos que le arranquen lágrimas de emoción. Todo lo demás es la imbecilidad hecha vorágine, una farsa que se repite cíclica cada veinticuatro horas y que no termino de tolerar por mucho cuero que le ponga a toda esta historia que elegí, y que para muchos me convierte en un privilegiado. El periodismo es la más grande de las mentiras que todavía se sostienen; inconcebible y dañino existe para calmar conciencias y acompañar cómplice enormes atrocidades. El periodismo en su propia esencia es un atentado a la verdad, por lo menos tal como yo entiendo a la verdad. Me la busco y la encuentro y mi vida también se torna cíclica y mi periodo más autodestructivo aún viene conmigo por mucho que le ponga también a esa historia. Mi hocico sigue clavado en lo más hediondo y putrefacto, y me encargo de husmear un poco más allá a costa de convulsiones, arcadas y asfixia. El derecho de piso crónico, la gente que se repite incansable y yo que los miro y que los odio, para que en poco tiempo ellos pasen de ignorarme a adorarme y nunca más dejarme en paz. Tuve una semana venenosa. Quizás sólo sea eso y quizás toda mi furia en esta noche de mil cigarrillos sea la pasividad extrema que mantengo en mí día a día, cuando no hago más que mirar impávido y mudo como pifio en cosas que de verdad conozco. Me serena el alma la oculta esperanza de algún día simplemente poder huir, yo y esos acordes que no se ejecutar para perderme en algún punto en donde solos encontremos paz y resignación. Mientras tanto los comparto, porque de eso también se tratan mis verdades. Si alguien alguna vez escuchó algo más hermoso y catártico que ese Ave María que por favor lo diga en este minuto. Y créanme: no estoy para pelotudeces.