
De repente el mundo viró a temas que me aburren...
Me aburre la letra K y la opinología desatada.
Me aburre el publicista tipo en cualquiera de sus formas.
Me duermen si están vestidos a la moda y por Palermo.
Me aburre el marketing, pero me estoy resignando.
Me aburre la cocina de la vía pública y el rating por esquina.
Me aburren los clientes. Todos, incluso yo en versión cliente.
Me aburre la multivocidad de la palabra "Creatividad".
Estoy rodeado.
¿Estaré escaso de intereses?